Exhibiciones Pasadas
Sebastián Díaz Morales
El Cielo Cayendo
19.08 al 16.11.2025
El cielo cayendo nos expone a recorridos y lecturas sobre un mundo en trance. Una exposición de Sebastián Díaz Morales que es parte de un trayecto de tres décadas cuyo inicio relaciono con sus escenas de formación, es decir: la Universidad del Cine en Buenos Aires, la Rijksacademie en Ámsterdam, Le Fresnoy-Studio National des Arts Contemporains en Tourcoing, Francia. Es la secuencia de una educación que fue del cine al video, a la práctica de la instalación.
A lo largo de las últimas tres décadas, Díaz Morales viene combinando el corto con el largometraje, la ficción con el documental, el soporte analógico con el digital, para una producción multimedia exhibida en la pantalla blanca de una sala oscura, agenciada en el espacio del arte contemporáneo, trayectos de una serie en la que El cielo cayendo marca un punto de inflexión.
Este foco sobre el arte contemporáneo parte de registros de maquetas cuyos detalles son revelados por el acercamiento de la lente y por el lento movimiento de la cámara. Un arte de la captura donde vestigios de objetos y cuerpos devienen un efecto de tiempo y espacio que enrarece el juego con lo real. Todos son elocuentes testimonios de una advertencia sobre la desidia humana en el destrato de la naturaleza.
Esta serie de seis piezas monocanales dispuestas en ambas salas de Arthaus es pensada para un visitante en movimiento inmerso en el paisaje sonoro, diseñado especialmente por el compositor Philip Miller. Los parlantes intervenidos son el testimonio de un ambiente distópico de objetos escenográficos que juegan con la idea del derrumbe.
Una puesta en escena elocuente de un mundo en transición del cual el arte tecnológico es simulador y testigo. Un relato para armar para el ojo, el oído, el cerebro del visitante de un cielo cayendo que no puede esperar.
Jorge La Ferla
Curador
Diseño y composición de sonido: Philip Miller
Realización: Juana Truffat (Asistencia general); Eme Díaz Morales, Maya Watanabe (Ojos); Panorámica Producciones: Emanuel Díaz (Drone); Joaquín Ergas (asistencia y caminante en bosque); Sara Gancedo (Asistencia en estudio); Jethro Harris (Mezcla de sonido)
Montaje técnico: Alberto “Carpo” Cortés y Oscar Sofio.
Realización escenográfica: Marby
RODRIGO ABD
Desvío
Curaduría: Jazmín Tesone
20/5 al 3/8
HORARIO DE SALA: MARTES A DOMINGO DE 13 A 20 H
Entrada libre y gratuita
Bartolomé Mitre 434, CABA






¿Cómo se fotografía cuando se vio tanto?
Rodrigo Abd, fotoperiodista argentino integrante de la agencia internacional de noticias The Associated Press (AP), registró gran parte de los conflictos de los últimos años. Esta muestra parte de las preguntas que él se hace después de veinticinco años de trabajo cubriendo historias alrededor del mundo.
¿Por qué fotografiamos? ¿Qué pasa cuando decidimos levantar la cámara y disparar?¿Las fotos tienen que ayudarnos a reflexionar? ¿El mensaje tiene que ser claro?
Cómo contar desde adentro de la máquina de noticias es lo que a Rodrigo le inquieta, encontrarle la vuelta al ejercicio del fotoperiodismo en tiempos de saturación visual y transformación del oficio. En esa búsqueda, bucea por lo lateral, lo que está fuera de escena.
Desvío exhibe un recorrido transversal por su archivo con un eje específico: fotos que expanden los sentidos, fotos que, lejos de confirmarnos algo, tal vez nos hacen dudar de lo que estamos viendo. Escenas que parecen montadas, cinematográficas; algunas, casi imposibles. La violencia del mundo evocada, normalizada, operando como banda sonora de su fotografía. Ruinas, urnas funerarias, vidrios quebrados, perros, armas, comida. La combinación de daily life y violencia puede resultar brutal, pero nuestros hábitos de consumo de imágenes seguramente nos permitan asimilarla.
¿Cómo se mira la foto de un cadáver? ¿Cómo mirar las imágenes de violencia?, ¿qué hacemos con eso? ¿Qué vemos cuando ya no vemos nada?
Las fotos de Rodrigo Abd nos conectan con algo primario y nos obligan a ver, algo que va más allá de los ojos.
Jazmín Tesone
Curadora
AGUSTÍN SIRAI
Un acto de transformación y otras escenas de viaje
20/5 al 3/8
HORARIO DE SALA: MARTES A DOMINGO DE 13 A 20 H
Amigo, estos días estuve pensando en vos, en qué te hace sobresaliente y qué es, lo que más me gusta.
Tal vez, también te estuve pensando porque hace dos días caminé por un bosque. Un ecosistema perfecto: diversidad vegetal, sonidos de pájaros, mis propios pasos, distintas temperaturas, poco sol, árboles caídos y unos hilos de agua. Hay paisajes en los que estás vos. Pienso en aquellos que pintabas en 2015. ¿Qué hiciste con esas ruinas?
Pensaba también en mi obstinada práctica animista, esa de atribuirle un alma o espíritu a casi todo. Y vos, parece que estás haciendo lo contrario, o quizá te convenciste de que el mal del mundo nos vacía y nos quita el alma de a poco.
Cadáveres reanimados sin voluntad, ridiculizados, bailando los ciento sesenta y seis bailes, ciento sesenta y seis versiones de una misma canción, ciento sesenta y seis seres que tienen que ver con vos, con Argentina y su folklore. Ciento sesenta y seis animaciones generadas con tu nueva amiga, la inteligencia artificial.
Que tu inteligencia siga haciendo magia, que te encuentres y que sigas llorando de risa.
Y creo que somos amigos porque hacés espacios para reír y llorar.
Mariela Vita
La Plata, marzo 2025
Entrada libre y gratuita
Bartolomé Mitre 434, CABA
Muestra: Sin título
13 de noviembre 2024 al 4 de mayo 2025
Martes a domingo, 13 a 20 h
—Todas esas cosas que tenemos en la cabeza —dijo Tigre moviendo un cenicero.
—Nunca terminaríamos de contarlo —contestó Dragón enrollando unas láminas más grandes que su esbelta cola.
—¿Y quién está hablando de cuentos? Es más bien un movimiento —replicó Tigre haciendo que las líneas negras de sus cejas se separen y desciendan hacia las orejas.
—Pero el movimiento también tiene narración —insistió Dragón con esa satisfacción que solo portan los animales mitológicos.
—Una disolución hacia la luz adentro de un cuadrado vacío —sentenció Tigre, a ver si su acompañante con alas comprendía que esto no era especulativo sino cuántico.
—Es el ojo cuerpo; el cuerpo oído.
—Es el cuerpo energía.
—Es la vida de lo no material.
—Vamos a hacer este juego: son tres fases y se empieza de abajo hacia arriba.
—Dato random: hoy se escapó una pitón a la que tenían de mascota.
—Dato no random: los búfalos son herbívoros.
—Si es un movimiento no debería haber fases. Como la reducción al infierno, purgatorio y paraíso.
—¡Claro! Esa es la organización del sacrificio, pero esta es una oscilación.
—Sin principio ni final. Por eso no hay cuento.
—Es un estar mirando y escuchando. Otra forma del relato u otra forma del destino.
—O de la paradoja. Pero tal cosa no existe si esto es un tránsito hacia la disolución.
—Estamos pensando en la disolución como desparramo, no cómo pérdida ¿si?
—Lo hiciste de nuevo.
—Si, dije la palabrita.
—Pero si es cuántico y nos entregamos a ese enlace de eventos…
—Llegamos al destello.
—Al círculo cromático.
—Al fuego que guarda todos los colores.
—A la transformación de lo material en aire.
ALBERTINA CARRI (Textos)
La mayoría de los mamíferos son daltónicos, pero nuestra especie desarrolló alrededor del fenómeno del color alquimias secretas y teorías científicas, sistemas enteros de equivalencias anímicas, sinestésicas y simbólicas, representaciones jerárquicas o aleatorias de dos y tres dimensiones, en un arco temporal que quizás haya comenzado con Aristóteles (que creía que cada individuo veía un color distinto).
Según la cosmovisión andina amazónica, la Wiphala surge del cruce de dos arcoíris, pero su organización definitiva en siete colores data del año 1979 y se debe en verdad al influjo de Isaac Newton, quien había elegido el número por analogía con las escalas musicales. Este ejemplo, entre muchos, nos pone sobre aviso de la existencia de vasos comunicantes entre la subjetividad y las teorías del color, algo que El Baptisterio de los colores (2021; 2024) del Grupo Mondongo toma como “piedra fundacional”.
Las doce caras interiores de este baptisterio remiten a las doce zonas del círculo cromático de Johannes Itten, el docente de la Bauhaus. Sus 3276 gradaciones cromáticas evocan, quizás, el diseño en cuadrante de una bandera identitaria (o los cambiantes juegos de luz contra los vidrios policromos de una catedral gótica). Esta “obra-arquitectura” erigida a la manera de un pantone hecho de plastilina nos convoca a inventar, en comunidad, una nueva liturgia del color.
Necesitamos desesperadamente edificios tan extraños como los que sueña Mondongo para ser felices otra vez.
ANDRÉS BUHAR & VIRGINIA CASTRO (Textos)
Muestra: Signo lineal
16 de julio al 2 de diciembre 2024
Martes a domingo, 13 a 20 h
A 100 años del nacimiento de María Juana Heras Velasco (1924-2014), el Archivo Taller Heras Velasco propone celebrarlo impulsando un proyecto que convoca a más de 15
instituciones de todo el país a realizar “micro muestras” y diferentes actividades en torno a sus obras. La propuesta promueve nuevas miradas sobre su producción a partir de la investigación del archivo personal de la artista. Este proyecto se presenta como un esfuerzo federal que conecta diversas ciudades de nuestro país a través de sus esculturas, configurando una gran constelación de obras, instituciones y públicos. ArtHaus recibe la obra de María Juana, Signo lineal, dando inicio a los festejos.
ARCHIVO TALLER HERAS VELASCO
Muestra: Poesía Vital – Luis Pazos
16 de julio al 20 de octubre 2024 (SALA 2)
“La poesía es un hecho que sucede en el mundo exterior […] Porque el arte no es un elemento discursivo sino una manera de vivir”. En 1966, desde La Plata, en un breve manifiesto que acompañó la circulación de sus poemas fonéticos pop en la revista experimental Diagonal Cero, Luis Pazos ponía en funcionamiento una máquina performática que sacudía a la poesía de sus formatos y circuitos institucionalizados y anunciaba su desbordamiento en modos de acción múltiples que la (des)ubicaban en los cuerpos y en la calle.
De la página impresa a la edición de libros-objeto y a la organización de happenings y situaciones, la poesía de Pazos se volcaba hacia la vida cotidiana, metamorfoseándose en cornetas de juguete y poemas comic, en fiestas con proyecciones de diapositivas y música beat, en una insólita excursión a las sierras de Tandil o en performances y coreografías de cuerpos en escenarios de violencia y desigualdad. Fueron sostenidos sus intercambios con Juan José “Chispa” Esteves, Jorge de Luján Gutiérrez, Héctor “Rayo” Puppo, Juan Carlos Romero y Edgardo Antonio Vigo, a la vez que participó en colectivos como el Movimiento Diagonal Cero, el Grupo de Experiencias Estéticas, el Grupo de los Trece y Escombros.
Para Pazos no se trataba solo de acercar el arte a la vida mediante la extensión de sus límites, sino de invadir el espacio del arte con la vida, haciendo estallar en este gesto la legalidad institucional de lo artístico. Arlequín pop, “fabricante de modos de vida”, coleccionista de ruidos y onomatopeyas, Pazos mezcló revoltosamente el ready-made y los medios de comunicación, el supermercado y la fiesta, la cultura popular y el happening, la ciudad y sus márgenes. Su poesía vital, callejera y plebeya, fue una forma de mirar e interpelar el mundo para transformarlo desde la invención de nuevos espacios creativos, una posición estratégica para afectarlo (y afectarse).
FERNANDO DAVIS (Textos)
Muestra: Noche adentro – Hernán Salamanco
16 de julio al 20 de octubre 2024 (SALA 1)
La presente exhibición ofrece un proceso de introspección a través del cual el artista invita a adentrarnos en la oscuridad, en lo desconocido, en un recorrido en el que sea su obra la que nos encuentre en el devenir. Más que lo lineal y lo lógico, su propuesta convoca lo onírico.
Pero: ¿Qué es un sueño? Sencillamente, es lo que se genera cuando dormimos. Para Freud, es la vía regia de acceso al inconsciente. A diferencia de la vigilia, en el sueño el inconsciente está a cielo abierto, uno lo transita durmiendo y, allí, bajo su dominio se pierden las categorías de tiempo y espacio, se mezclan épocas y lugares, personas vivas y muertas, no hay una trama única y lineal.
Al contrario del científico que manipula y violenta aquello que quiere investigar para luego desecharlo como resto, el artista, señala Jacques Lacan, a partir de la sublimación eleva el objeto a la dignidad de La Cosa ¿Qué queremos decir con esto? La sublimación es un modo de transformar nuestra energía para que devenga creadora y, por lo tanto, el simple elemento mundano e intrascendente es transformado por el arte en algo sublime, al cual ninguna operatoria conceptual alcanza para capturarlo. La dignidad de La Cosa en la obra de arte escapa a todo intento de dominio racional.
Salamanco, con su poética en Noche adentro, toca La Cosa, trasunta el infinito, es el mejor modo de apuntar a lo desconocido que nos atrae, no por el lado de la razón ni del cálculo, sino por medio de su arte, de su metáfora y así producir un pasaje hacia un nuevo espacio.
MANUEL ZLOTNIK (Textos)
Muestra: Pintura inhumana – Leila Tschopp
26 de marzo al 23 de junio 2024 (SALA 1)
Resulta posible contemplar la presente instalación de Leila Tschopp desde los diversos puntos cardinales activados en la sala: perspectivas múltiples que la artista ha inducido a través de sutiles mapeos con los que se propone orientarnos en el metraje, o por el contrario, marear y confundir nuestros sentidos.
Una vez enfrentados a cada pieza como si nos encontráramos al pie de un imprevisto altar, cada pintura parece encarnar cierta forma de situación liminal, tan inesperada como esencial, tan accidental como imprescindible. Los humanos presentes en los cuadros, en todos los casos posesos por un estado de intenso caudal dramático, parecen estar ensayando alguna clase de punto ciego: asuntos del orden del desánimo y la finitud, de la desmesura o el espanto. Los humanos en las pinturas de Leila, se comportan como un elenco de actores a quienes la autora hubiera ungido para el emplazamiento de una suerte de testeo o ensayo psicofísico personal. Es posible casi escuchar las indicaciones que les ha dado antes de hacerlos entrar en el cuadro.
Las arquitecturas que rodean, albergan o protagonizan las pinturas -y que como en obras anteriores de la artista son dueñas de una modalidad polifacética capaz de migrar desde las paredes a los lienzos, o desde los lienzos hacia su presencia tridimensional,- empatan aquí con las emociones batientes: glorietas inconclusas, esquinas falsas y pasillos escorzados funcionan en las pinturas como cámaras de reverberancia que desde sus formaciones deshabitadas acrecientan el rigor existencial.
Situada entre el rastreo diestro y preciso del agrimensor, y la hondura de la indagación metafísica, Leila Tschopp comanda los controles de su búsqueda mientras también se deja direccionar por ella. El punto de concurrencia que consigue entre los estados del alma y la escucha que ofrece a la materia, proveen a su práctica de una refinada y conmovedora fricción.
MARIANA OBERSZTERN (Curadora)
Muestra: Cero punto – Andrés Ramírez Gaviria
26 de marzo al 23 de junio 2024 (SALA 2)
Cada proyecto de Andrés Ramírez Gaviria propicia una visita reveladora a los universos que palpitan detrás de las convenciones. En ese territorio incierto el artista desencadena impresiones y reflexiones que permean las búsquedas estéticas con las de la ciencia, la filosofía, la mística, la tecnología, la comunicación, las diversas visiones de la historia, la programación, el lenguaje, la información y la traducción, entre otros asuntos. Estos son algunos de los campos que enriquecen y guían las investigaciones del artista, en tanto los cruces de sentido resultan fundamentales para aproximarse a su pensamiento. Es en ellos en donde se advierte la abarcadora complejidad de su mirada, así como la particularidad de sus opciones expresivas.
El trabajo que le da su nombre a esta exposición, 0., podría ser el que ha concentrado el mayor número de claves para leer estas dinámicas. Quizás por la misma razón 0. es la creación que más extensos desarrollos ha demandado en la trayectoria del artista. En cada desenvolvimiento de esta producción el artista ha ampliado consideraciones en relación con los asuntos que explora en ella, entre los cuales también se encuentran el tiempo, el espacio, los límites y los imaginarios, además de las estrategias de representación.
Esta versión de 0., al igual que las anteriores, registra una imagen estable que repentinamente colapsa a causa de un acontecimiento desconocido. En la magnitud de la catástrofe que éste impulsa desconciertan el silencio ceremonioso en el que sucede el evento, así como su magnética belleza. En cada recomposición de 0. son pocas las variables que se modifican, sin embargo, con escasas intervenciones el artista replantea la experiencia y así impulsa la conversación con la historia del arte, entre otros aspectos, hacia nuevas profundizaciones.
MARÍA A. IOVINO (Textos)
Muestra: Vestigios de lo concreto – Jorge Miño
5 de diciembre 2023 al 10 de marzo 2024 (SALA 1)
Miño. En la permutación de soportes, materialidades y escalas que el propio lenguaje le imprime, el artista vislumbra el envés de lo concreto: la espacialidad y el vacío como territorio. Indaga así la apertura a un espacio originario, traslúcido de múltiples potencialidades, que como pieles de un ser, comienzan a develarse en un continuo sin fin, idea que también representará bajo el concepto de escalera.
La toma fotográfica y el laboratorio digital devienen caldo de cultivo para la generación de mutaciones visuales para abordar la luz como variable directriz en la percepción del espacio. Jorge Miño transpone así cierta lógica urbana a una poética generativa de espacialidad que ya no habla tanto del lugar a habitar por otros, sino de la arquitectura interior que esas construcciones hacen vibrar en el corazón, que como las placas lenticulares de sus últimas obras, nos presentan una percepción relativa a nuestro propio punto de encaje emocional.
La práctica artística de Jorge Miño bien podría ser una visualización de esas permutaciones que el arte contemporáneo realiza con los cánones profesionales del saber, transmutando la toma fotográfica en lienzo fotoquímico sobre el cual el artista pinta y dibuja su propia pulsión lúdica de vida, con la identitaria materialidad del siglo XXI que no es ni más ni menos que la singularidad virtual sobre lo digital.
PABLO LA PADULA (Textos) – JORGE MIÑO (Diseño de Curaduría)
Muestra: EL ASEDIO DE LO REAL – Fotografía en la obra de Carlos Alonso
5 de diciembre 2023 al 10 de marzo 2024 (SALA 2)
La invención de la fotografía obligó a la pintura a replantearse su dominio hasta entonces absoluto sobre la luz, el espacio y la figura humana, poniendo en cuestión su misma razón de ser como medio privilegiado de representación de lo real. A partir de 1839, año de invención del daguerrotipo, fotografía y pintura mantendrán una relación de intensa rivalidad, pero también tráficos y préstamos mutuos altamente fructíferos.
En las diecisiete obras exhibidas en El asedio de lo real, Carlos Alonso recupera para la pintura la “transferencia de realidad” que la fotografía analógica había pretendido arrebatarle para siempre. Pero no solo eso. Captura determinados documentos fotográficos, los lleva al terreno de lo imaginario, los exhibe subsumidos en su obra, algunas veces en amalgama con otras imágenes de la tradición pictórica occidental.
Trastocando tiempos, espacios e identidades, Alonso recarga determinadas imágenes de sentidos poderosos. Las fotografías pasan así a formar parte del sistema del artista, con sus alegorías urgentes, sus símbolos inasibles y su enorme poder de exhortación. Como resultado, viejas imágenes de lo real nos acechan e interpelan, reactualizadas para siempre por la potencia plástica de su proyecto creador.
ANDRÉS BUHAR – VIRGINIA CASTRO (Curadores)
Muestra: La memoria de los materiales – Andrés Aizicovich / Diego Dubatti / Sergio Lamanna / Donjo León / Hernán Soriano / Juan Sorrentino
22 de agosto al 12 de noviembre 2023
Evocando saberes decimonónicos o la imaginación técnica de la euforia modernista de la argentina del siglo pasado, las obras reunidas en esta exposición dan cuenta de una zona singular de la producción artística contemporánea. Los artistas convocados ponen especial atención en la recuperación de saberes transmitidos o redescubiertos, por asalto, en zonas descuidadas del conocimiento. Así se mezclan los estudios de Muybridge y las ciencias físicas con los fenómenos alquímicos. Y, si el recurso de apelar a las producciones artísticas del pasado lejano para interpelar a sus inmediatos antecesores ha sido una herramienta recurrente en la historia del arte, estas obras aparecen escapando a esa práctica para afirmarse en el pasado y adoptar como propios aquellos saberes. Hacen suyo y adoptan coletazos emergentes de lo viejo, lo raro, como escape de la norma.
La rugosidad áspera o la caricia pulida del material están en las obras señalando la presencia constructiva de la mano. La curiosidad científica puede devenir en poéticos objetos inservibles. La presencia pétrea de un material y la seducción de la máquina se entrelazan así con un sonido, el lirismo poético de un pentagrama, la tosquedad de un fragmento o la levedad de una burbuja atestada de sentidos.
Inventores, arqueólogos, paraingenieros, alquimistas, científicos, músicos/ performers (quizás todo a la vez), en la época de las imágenes y el estallido de la IA, las obras de estos artistas parecen manipular un tiempo que necesita ser prensado para ser pensado.
MARÍA TERESA CONSTANTIN – GABRIELA VICENTE IRRAZÁBAL (Curadoras)
Muestra: Última Arquitectura – Florencia Levy
11 de abril al 30 de julio 2023
TODA VIRTUALIDAD ES GEOLÓGICA Y POLÍTICA. Todxs tenemos un pedazo de China en el bolsillo. Son las llamadas «tierras raras»: minerales con que se fabrican las pantallas y baterías de nuestros teléfonos celulares, y que se extraen en su gran mayoría del complejo minero de Baotou, uno de los lugares más contaminados del mundo, cuyos residuos tóxicos han formado un enorme lago radiactivo que es visible desde el espacio. La fantasía de total inmaterialidad que inviste a las tecnologías contemporáneas precisamente suprime esta realidad contaminante que las hace posibles. Es, también, la fuerte asimetría entre la duración de estos artefactos (programados para ser desechados en poco más de un año) y la temporalidad de millones y millones de años de los efectos tóxicos de su producción, que seguirán contaminando la Tierra mucho tiempo después de que la humanidad y la vida planetaria perezcan. Son las dos caras de un disco que gira a toda velocidad en direcciones antagónicas (la inmediatez cibernética contra la edad cósmica de los minerales sobre los que reposa, la inmaterialidad digital frente a los desechos cancerígenos de su fabricación), aquella sustancia paradójica y asimétrica que el trabajo de Levy pone en discusión: que toda virtualidad es geológica y política, que la abstracción de la realidad a puros datos informáticos sólo es posible a costa de violencias ecocidas contra cuerpos y territorios. Última Arquitectura, justamente, pone en entredicho el carácter inmaterial y prístino de las mercancías tecnológicas que movilizan nuestra experiencia cotidiana, al dejar que emerja el archivo planetario de ruinas y destrucciones que las fabrica y que en su interior esconden.
MICHEL NIEVA (Textos) –
Inauguración de la muestra Premios ArtHaus Artes Electrónicas (Edición 2022)
2 de agosto al 3 de septiembre 2023
Jurado: Andrés Duprat (Director del MNBA), Mariana Marchesi (Directora Artística del MNBA), Jorge La Ferla (Investigador) y Anahí Cáceres (Artista visual, Docente de la Universidad Nacional de las Artes) y María Teresa Constantin (Directora Artes Visuales de ArtHaus)
